Por:

Dr. Gonzalo López 

Especialista en flebología. Doctor en Ingeniería Tisular, especialidad en Biomateriales

Clínica Dr. Juan Cabrera (A Coruña)

La escleroterapia (introducción dentro de la luz de un vaso sanguíneo de un medio físico o químico con la finalidad de eliminarlo tras actuar sobre su endotelio en todo su perímetro) es un método para el tratamiento de varices practicado desde antiguo.

 

Ya Hipócrates (siglo V aC) y Celso (siglo I dC) describieron rudimentarios procedimientos para su tratamiento1 combinando  cirugía y cauterización. Sin embargo, no sería hasta el siglo XVII cuando encontramos las primeras referencias a escleroterapia con un líquido, de manos de D. Zollikofer (Suiza, 1682)2, que inyectó un ácido en una variz con intención de trombosarla. Posteriormente, fueron numerosos los médicos y las sustancias que se emplearon a este fin: ácido nítrico diluido en agua, soluciones de cloruro férrico, de iodo y taninos, perclorato de mercurio, carbonato de sodio, etc. , hasta la llegada en 1946 de los escleroterápicos sintéticos.  Con todos ellos, e independientemente de sus efectos secundarios particulares (que llegaban incluso a la intoxicación mercúrica), se evidenciaban las limitaciones de la escleroterapia líquida: aceptablemente eficaz y segura en el tratamiento de las pequeñas venas de la piel, telangiectasias y varículas, pero poco útil en vasos de mayor calibre, al producirse su dilución y arrastre por el alto flujo de la sangre. Esto conlleva que la concentración intravascular del  esclerosante sea desconocida y por tanto la acción endovascular irregular, además de no poder controlarse el tiempo de contacto esclerosante – endotelio.3,4 De ahí que, durante años (e incluso actualmente), quedase relegada a tratamientos meramente estéticos, siendo la cirugía invasiva la única alternativa para el tratamiento de las grandes varices.5

 

Con afán de superar estos inconvenientes, a mediados del siglo XX surgió la idea de emplear los esclerosantes en forma de espuma. Así, en 1939 Stuart McAusland usó el Morruato Sódico en esta presentación.6  En 1944, Robert Foote formuló la suya a partir de Etanolamina Oleato, mientras que Karl Sigg, en 1949, combinó dicho producto con la técnica de “air block” de Orbach, sustituyendo el aire de la inyección por dicho producto y reportando mejores resultados, 7 los cuales el mismo Orbach confirmó en 1950. Sería en 1956 cuando Fluckiger postuló las características y propiedades que las espumas debían poseer y que propiciarían el incremento de su eficacia: pequeño y homogéneo tamaño de las burbujas, superficie de contacto aumentada y mayor poder esclerosante a menor dosis de éste. En las décadas de los 80 y 90,  surgieron diferentes métodos de generación de espuma, como los de Monfreaux,8 Begnini at al.9 o Tessari (sistema de doble jeringa)10.  El problema de estas “espumas caseras” (“homemade foams”) es que en su formulación habitualmente emplean aire ambiental, conteniendo por tanto un alto contenido de Nitrógeno que, una vez inyectado, es perjudicial (riesgo de embolia gaseosa)11. De esta forma, el volumen a administrar forzosamente ha de ser bajo y por tanto el área a tratar reducida. Esto, junto a su estructura poco homogénea, redunda en una merma importante en los resultados.12,13

En 1993 el Dr. Juan Cabrera (Cirujano vascular) y su hijo (farmaceútico) propusieron la utilización de un esclerosante tensoactivo en forma de espuma para tratar todo tipo de varices (desde las grandes tronculares a las tributarias varicosas, perforantes insuficientes, telangiectasias y arañas vasculares)14, malformaciones venosas (incluyendo las de zonas delicadas)15, úlceras varicosas, 16 varicocele y patología hemorroidal.17 Sus investigaciones condujeron a la creación de la Microespuma, una novedosa forma farmacéutica en sí misma que como tal patentaron 18,19, y que constituida por gases fisiológicos de elevada solubilidad en sangre, concretamente CO2, y una sustancia esclerosante, el Polidocanol20,21, cumplía con los requisitos básicos de la técnica escleroterápica: conocimiento de la concentración intravascular del agente esclerosante, homogénea, extensa y manejable distribución tras la inyección y control del tiempo de contacto entre el agente esclerosante y el epitelio vascular a tratar.

 

La compañía farmacéutica inglesa BTG adquirió dicha patente y desarrolló a través de su subsidiaria Provensis el fármaco que inicialmente se llamó Varisolve. 22,23 Éste, superó con éxito los ensayos clínicos requeridos por la FDA, Agencia Americana del Medicamento (habiéndolo hecho anteriormente frente a la Agencia Europea del Medicamente, EMA). Desde el año 2014 se comercializa con el nombre de Varithena24 (antigua Varisolve) en los EEUU para el tratamiento de las grandes varices como alternativa a la cirugía y a otras técnicas ablativas25, siendo el primer medicamento inyectable de origen español que se aprueba y comercializa en dicho país.

 

Fuera de Estados Unidos no se dispone de esta espuma autorizada, salvo en España, donde la escleroterapia ecoguiada con la Microespuma℗ original patentada se realiza de forma exclusiva en las Clínicas Dr. Juan Cabrera (su inventor) repartidas por su geografía, estando indicada para el tratamiento de la enfermedad venosa crónica superficial de miembros inferiores (esto es, varices y otras patologías relacionadas, como malformaciones vasculares, úlceras varicosas, patología hemorroidal y varicocele). Es un procedimiento ambulatorio, seguro y eficaz, que permite mediante el empleo de una única técnica eliminar todo tipo de varices, independientemente de su tamaño, disposición y localización.

BIBLIOGRAFÍA

  1. JC Wollmann: The History of Sclerosing Foams; Dermatol Surg 2004;30:694-793.

 

  1. Kupinski AM. The lesser saphenous vein: an under – utilized arterial bypass conduct. J Vasc Technol 1987; 11:145.

 

  1. Jia X, Mowatt G, Burr JM, et al. Systematic review of foam sclerotherapy for varicose veins. Br J Surg. 2007; 94: 925.

 

  1. Uncu H. Sclerotherapy: a study comparing polidocanol in foam and liquid form. Phlebology. 2010 Feb;25(1):44-9. doi: 10.1258/phleb.2009.008064. PMID: 20118346.

 

  1. Coppleson VM, The Treatment of Varicose Veins by Injection, Hardcover text,2nd Ed 1929.

 

  1. JC Wollmann: The History of Sclerosing Foams; Dermatol Surg 2004;30:694-793.

 

  1. Thompson M, Morgan R, Matsumura J et al. Endovascular Intervention for Vascular Disease: Principles and Practice 2007; 527.

 

  1. Monfreux A. Traitement sclérosnt des troncs saphènies et leurs collaérales de gros calibre per la méthode MUS. Phlebologie 1997; 50:351.

 

  1. Benigni JP, Sadoun S, Thirion V, et al. Télangiectasies et varices réticulaires: traitement par la mousse d´Aetoxisclérol a 0,25%. Presentation d´une étude pilote. Phebologie 1999; 3:283.

 

  1. Tessari L, Cavezzi A, Frullini A. Preliminary experience with a new sclerosing foam in the treatment of varicose veins. Dermatol Surg. 2001 Jan;27(1):58-60.

 

  1. Willenberg T, Smith PC, Shepherd A, Davies AH. Visual disturbance following sclerotherapy for varicose veins, reticular veins and telangiectasias: a systematic literature review. 2013 Apr;28(3):123-31. doi: 10.1258/phleb.2012.012051. PMID: 23761921.

 

  1. Breu FX, Guggenbichler S, Wollman JC. 2nd European Consensus Meeting on Foam Sclerotherapy 2006, Tegernsee, Germany. Vasa 2008; 37 (Suppl 71): 1.

 

  1. Rabe E, Otto J, Schliephake D, Pannier F. Efficacy and safety of great saphenous vein sclerotherapy using standardised polidocanol foam (ESAF): a randomised controlled multicentre clinical trial. Eur J Vasc Endovasc Surg. 2008 Feb;35(2):238-45. doi: 10.1016/j.ejvs.2007.09.006. Epub 2007 Nov 7. PMID: 17988905.

 

  1. Cabrera J, Cabrera J Jr, García – Olmedo MA. Nuevo método de esclerosis en las varices tronculares. Pathologica Vasculares. 1995; 4:55.

 

  1. Cabrera J, Cabrera J Jr, García – Olmedo MA, Redondo P. Treatment of venous malformations with sclerosant in microfoam form. Arch Dermatol. 2003 Nov; 139 (11): 1409 – 16.

 

  1. Cabrera J, Redondo P, Becerra A, et al. Ultrasound – guided injection of polidocanol microfoam in the magement of venous ulcers. Arch Dermatol 2004; 140:667.

 

  1. Cabrera J, Cabrera J Jr, Becerra A, Matilla J, Sánchez R, López G. Polidocanol foam sclerotherapy in patients with haemorrhoids, using an anoscope: a retrospective study. ACP 2014 28th Annual Congress. Phoenix, Az. USA.

 

  1. Cabrera J. Dr J. Cabrera is the creator of the patented polidocanol microfoam. Dermatol Surg. 2004 Dec;30(12 Pt 2):1605; author reply 1606.

 

  1. Gobin JP, Benigni JP. Précisions sur l´origine de la Mousse Sclerosant. Phlébologie 2006; 59, nº2: 119.

 

  1. Eckmann DM. Polidocanol for endovenous microfoam sclerosant therapy. Expert Opin Investig Drugs. 2009 Dec;18(12):1919-27. doi: 10.1517/13543780903376163. PMID: 19912070; PMCID: PMC2787977.

 

  1. Li N, Li J, Huang M, Zhang X. Efficacy and safety of polidocanol in the treatment of varicose veins of lower extremities: A protocol for systematic review and meta-analysis. Medicine (Baltimore). 2021 Feb 26;100(8):e24500. doi: 10.1097/MD.0000000000024500. PMID: 33663056; PMCID: PMC7909103.

 

  1. Wright D, et al. Varisolve (r) polidocanol microfoam compared with surgery or sclerotherapy in the the management of moderate to severe varicose veins: European randomizad controlled trial. J Vasc Surg 2006; 21:180.

 

  1. Todd KL 3rd1, Wright DI2; VANISH-2 Investigator Group.The VANISH-2 study: a randomized, blinded, multicenter study to evaluate the efficacy and safety of polidocanol endovenous microfoam 0.5% and 1.0% compared with placebo for the treatment of saphenofemoral junction incompetence. Phlebology. 2014Oct; 29(9):608-18.doi: 0.1177/0268355513497709.

 

  1. Varithena microfoam https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/28166694.
  2. Gibson K, Kabnick L; VarithenaⓅ 013 Investigator Group.A multicenter, randomized, placebo-controlled study to evaluate the efficacy and safety of VarithenaⓅ (polidocanol endovenous microfoam 1%) for symptomatic, visible varicose veins with saphenofemoral junction incompetence.Phlebology.2017 Apr;32(3):185-193.

 

 

 

Más información en Clínicas Juan Cabrera:

https://www.clinicasdoctorjuancabrera.com/

Clínica Dr. Juan Cabrera en Barcelona
Ver en Google Maps
Tel.93 205 66 14

Clínica Dr. Juan Cabrera en Granada
Ver en Google Maps
Tel.958 250 300

Clínica Dr. Juan Cabrera en La Coruña
Ver en Google Maps
Tel.981 17 54 57

Clínica Dr. Juan Cabrera en Madrid
Ver en Google Maps
Tel.915 62 00 62

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *