¿Sabías que las medallas de Tokio 2020 han sido fabricadas a partir de aparatos electrónicos y teléfonos reciclados? ¿Y que los primeros atletas olímpicos en Grecia competían desnudos, cubiertos de aceite de oliva? ¿Y que existieron unos Juegos Olímpicos femeninos en 1928?  Las Olimpiadas son la gran fiesta del deporte internacional, un evento muy especial que forma parte de nuestra vida. Pero, ¿qué sabemos de ellas realmente? Este encuentro mundial y multidisciplinar, que se celebra cada cuatro años en una ciudad diferente, está repleto de grandes hazañas e incontables curiosidades. Y también del inspirador espíritu olímpico, que ha marcado el carácter conciliador  de esta cita desde sus inicios. 

Hoy te traemos la historia completa de esta apasionante competición deportiva,  la más seguida y valorada, con la que sueñan atletas de todo el mundo y en la que solo triunfan los mejores de cada disciplina. ¡Un emocionante viaje cuyo desenlace se escribirá a partir de hoy en el estadio olímpico de Tokyo 2020! 

Los Juegos Olímpicos son un evento apasionante repleto de hazañas deportivas y de historias emocionantes

Tuvieron que ser aplazados por la pandemia, pero ya están aquí. Las Olimpiadas de Tokyo 2020 tienen un sabor especial, porque se celebran en un escenario de gran dificultad para todos, tanto atletas como público en general. En este 2021, además, se cumplen 125 años desde los primeros Juegos Olímpicos de la era moderna, en Atenas 1896. 

Las Olimpiadas son, tal vez, el único evento deportivo que trasciende lo puramente deportivo. El espíritu olímpico va mucho más allá. Esta cita simboliza la unión de las naciones, la lucha por la justicia y el espíritu de superación. Tal vez, por eso es capaz de congregar a deportistas de múltiples nacionalidades, razas y culturas que se reúnen alrededor de unos valores conocidos popularmente como “el Olimpismo”. Sus tres pilares son la excelencia, la amistad y el respeto. Este movimiento declara que el deporte es un derecho fundamental de las personas, que contribuye a la justicia, la paz y la no discriminación, asociándolo también con la cultura y la educación. Y esta esencia se ha mantenido intacta convocatoria tras convocatoria, a través del tiempo y las generaciones. Pero, ¿cómo se ha logrado hacer realidad estos ideales, más allá de la Carta Olímpica en la que fueron incluidos? La respuesta es sencilla: a través de los deportistas olímpicos.

En la Antigua Grecia, las ciudades estado en guerra sellaban una tregua durante los Juegos, y así nació el espíritu olímpico que busca la hermandad entre naciones
La atleta neozelandesa Hamblin ayuda a levantarse a la norteamericana D'Agostino en plena carrera. Fuente: IG

Nos inspiran, nos emocionan, nos hacen vivir sus sueños… Los deportistas olímpicos son un ejemplo de superación, pero muchos de ellos y ellas han brillado también por su compañerismo, solidaridad, sentido de la justicia…
Un ejemplo muy claro ocurrió durante los Juegos Olímpicos de Berlín 1936, organizados bajo el mandato de Hitler. En ellos competían Jesse Owens, un atleta negro estadounidense apodado «el Antílope de ébano», que solo un año antes había batido 4 récords del mundo, y el alemán Lutz Long, considerado el atleta favorito de Hitler. Ambos atletas compartían una gran amistad, y, pese a que Long recibió órdenes de no relacionarse con Owens en el estadio, el atleta hizo casi omiso. En la prueba clasificatoria para la final de salto de longitud, Owens hizo sus dos primeros saltos nulos, por lo que solo le quedaba un intento más. Long fue hasta él y le aconsejó que saltase desde un poco más atrás para asegurarse la clasificación, ya que la distancia requerida resultaba fácil para Owens. Este siguió el consejo de su amigo, se clasificó y finalmente se llevó la medalla de oro. Long fue el primero en felicitar a su amigo, al que corrió a abrazar cuando este batió el récord olímpico. 

Owens se convirtió en la estrella de aquellos Juegos ganando 4 medallas de oro, y aquel momento de deportividad quedó para siempre escrito en la historia de las Olimpiadas. Los dos atletas demostraron que es posible la hermandad entre competidores, naciones y razas, más allá de las circunstancias del momento. Owens y Long inspiraron con su historia a miles de personas, deportistas o no, para luchar por sus sueños en una sociedad más justa para todos.

La amistad de Owens y Long fue un canto a la fraternidad entre razas y naciones en medio del auge del nazismo alemán
Jesse Owens y Lutz Long mostraron su amistad en el estadio olímpico y fueron un ejemplo de hermandad en el deporte. Fuente: IG

Para conocer el origen de los Juegos Olímpicos es necesario viajar a la Antigua Grecia. Comenzaron alrededor del año 776 a.C. en el santuario de Zeus situado en la ciudad de Olimpia. La mitología cuenta que fue el valeroso Hércules quien creó una serie de eventos deportivos en honor a su padre, Zeus. Sabemos que, durante su celebración, cesaban las hostilidades entre las ciudades-estado griegas, gracias a la «paz o tregua olímpica». Este fue el origen de unos valores olímpicos que apelan a la concordia entre las distintas naciones y que han conservado su esencia intacta hasta hoy. También incluían sacrificios en honor a Zeus, y este fue, precisamente, el motivo por el que los Juegos llegaron a su fin tras celebrarse los últimos en 393 d.C., cuando el emperador cristiano Teodosio I decretó que todos los cultos paganos fueran eliminados en el Imperio Romano.

1500 años después, el barón Pierre de Coubertin tuvo el sueño de crear unos Juegos Olímpicos modernos a escala mundial. Este pedagogo parisino siempre había sentido fascinación por el deporte y quería recuperar los valores olímpicos. Los primeros Juegos Olímpicos de los tiempos modernos se celebraron en Atenas, en 1896.  Participaron 14 países y, para dotar al evento de identidad propia, crearon un lema: «Más rápido, más alto, más fuerte», y una bandera olímpica con sus cinco anillos entrelazados, representando la unión de los cinco continentes, ya que así se dividía el mundo en aquel momento. El último símbolo, el más especial, fue la llama olímpica. Hacía referencia al fuego sagrado que se mantenía encendido durante los Juegos originales. El poder de convocatoria de la nueva cita deportiva de naciones fue espectacular desde el primer momento.

En 1896, Pierre de Coubertin creó unos Juegos Olímpicos modernos a escala mundial, pero no permitían la participación de las mujeres

Los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 tendrán la mayor participación femenina de la historia, con más del 48% de deportistas mujeres. ¡Pero el camino para llegar hasta aquí no fue nada fácil! En la Antigua Grecia, las mujeres no solo tenían prohibido participar en la competición, ¡sino también acudir como público bajo pena de muerte! En otras zonas como Esparta, sin embargo, las niñas y las jóvenes sí practicaban deporte habitualmente y competían entre ellas.

En Atenas 1896, no se permitió la participación de ninguna mujer, pero la atleta Stamata Revithi estaba decidida a participar en la prueba estrella, la maratón. Cuando la rechazaron, decidió hacerla por su cuenta un día después, con el mismo recorrido, aunque el resultado no fuese oficial ni quedase registrado. La primera participación de una mujer en los Juegos Olímpicos no llegaría hasta París 1900, en las que participaron 22 mujeres junto a 997 hombres, aunque solo en deportes que denominaban “femeninos” y de clase alta, como el tenis, el croquet o el golf. Pero, en 1920, todavía no se les permitía participar en las pruebas de atletismo. Como respuesta, Alice Milliat organizó, en 1921, la Primera Olimpiada Femenina, que tuvo bastante éxito. Tras esto, el COI cedió para que las mujeres pudiesen participar en atletismo en Ámsterdam 1928. Sin embargo, cuando en la prueba de 800 m. las corredoras acabaron exhaustas y cayeron al suelo rendidas, los organizadores lo utilizaron para retirar esta prueba femenina del programa ¡durante 32 años! Las deportistas, de todas formas, siguieron aumentando su participación progresivamente, desde el 10% de Helsinki 1952 hasta el 40% de Atenas 2004. Se cree que la paridad absoluta llegará en París 2024. Actualmente, el COI apoya la promoción de las mujeres en el deporte a todos los niveles con el objetivo de llevar a la práctica el principio de igualdad entre el hombre y la mujer. 

En 1900, compitieron las primeras 22 mujeres olímpicas.
En Tokio 2020, el 48% de los participantes son mujeres
La marchadora María Vasco conseguía el bronce en Sydney 2000 y se convertía en la primera mujer española medalla olímpica en atletismo. Fuente: IG @diselo_joan

En 1924 llegarían los Juegos Olímpicos de invierno, que permitieron incluir nuevos deportes, como el esquí. Siguiendo los valores olímpicos, la organización decidió, además, atender a la diversidad de los deportistas y, en 1960, quedó inaugurada la modalidad paralímpica de la competición para personas con cualquier tipo de discapacidad física, mental o sensorial. 

Más allá de la difícil situación que hoy vivimos a nivel mundial, hoy se inauguran los nuevos Juegos Olímpicos. Pero Tokio 2020 es también una nueva oportunidad para renovar la esperanza colectiva ante las dificultades, fortalecer nuestro espíritu solidario e inspirarnos con la increíble capacidad de superación de todos los deportistas, que darán lo mejor de sí mismos adaptándose a los necesarios condicionantes de esta edición. Es, a pesar de todo, un tiempo para disfrutar del deporte mientras se escribe una nueva página de la historia.

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