Cúrcuma, semilla de lino, tomate, frutos rojos, uvas negras, nueces, coliflor, brócoli, aceite de oliva, té verde, cítricos... Estos alimentos son aliados de nuestro organismo pero, ¿sabías que pueden ayudar a prevenir el cáncer? De ello está convencida la doctora Odile Fernández (Granada, 1978), una médica de familia que, en 2010, superó un cáncer de ovario en fase IV. En este tipo de cáncer, solo el 5% de las pacientes sobreviven y un 95% fallece en los cinco primeros años tras la detección de la enfermedad. A pesar de este pronóstico tan terrible, gracias a la cirugía y la quimioterapia paliativa, consiguió erradicar la enfermedad de su cuerpo y, en el proceso, descubrió que atender la alimentación, el estilo de vida, la mente y el aspecto emocional de los pacientes es decisivo para sobrellevar mejor la enfermedad y, sobre todo, para prevenirla. 

Estudió Medicina por pura vocación, con la intención de ayudar a otros y por eso, ahora, quiere transmitir su aprendizaje al mundo. Para ella, una alimentación saludable, el ejercicio y la meditación pueden contribuir a prevenir el cáncer, ayudar a combatirlo y sobrellevarlo mejor. Estos tres aspectos se han convertido en sus pilares fundamentales y sobre ellos articula las charlas que da por todo el país para intentar conseguir que las personas lleven una vida más saludable. 

Realiza esta difusión a través de su blog y de los libros que ha publicado, algunos de los cuales se han convertido en auténticos best sellers, como Mis recetas anticáncer y Mi revolución anticáncer. En ellos, aboga por eliminar de la dieta los alimentos procesados, los embutidos, las carnes rojas y el azúcar, y aconseja reducir el consumo de lácteos y fritos dando prioridad a los cereales, mejor integrales, y a las legumbres. También defiende que hay una serie de alimentos esenciales a la hora de prevenir esta enfermedad, ¡por lo que jamás deberían faltar en nuestra cocina!

La doctora Odile Fernández está convencida de que una alimentación saludable, el ejercicio y la meditación pueden contribuir a prevenir y combatir el cáncer
Uno de los best sellers de la Dra. Odile Fernández para que la alimentación sea una aliada de la salud. Fuente : IG

Granada, 2010. La doctora Fernández había conseguido una plaza de médico de familia en su ciudad natal. Se encontraba en una época muy feliz en su vida al lado de Iván, su marido, y Nacho, su hijo. Un día, empezó a notar que algo no iba bien. Se sentía muy cansada, tenía cambios de humor, se notaba muy deprimida.  Al autoexplorarse, se palpó una masa en el abdomen que, enseguida, por su experiencia médica, identificó como cáncer. Tenía 32 años en aquel momento. Fue intervenida de urgencia y a las tres semanas le confirmaron el temido diagnóstico: era un cáncer de ovario en estadio 1A, es decir, el más leve, el más localizado y de una estirpe poco agresiva. Fue tan solo un espejismo, porque su pesadilla estaba a punto de comenzar. Aquel mismo día, sintió unos pinchazos muy fuertes en la vagina y volvió a explorarse. Se encontró unas veinte masas en la zona y entonces fue consciente de que tenía metástasis, lo que le confirmarían poco después en el hospital. Su pronóstico era muy complicado y tenía muy pocas posibilidades de sobrevivir. Al principio lo pasó muy mal, lloró mucho. “Al ser médico puede que lo llevase peor porque he visto pacientes morir”, reconoce. Su hijo solo tenía tres años y medio y llegó incluso a hacerle un álbum de fotos y un vídeo en el que se despedía de él. Estaba segura de que iba a morir y no quería que se olvidase de ella.

Como suele pasar, la primera fase fue de negación; después, vino una época de tristeza y depresión, hasta llegar, poco a poco, a una etapa de aceptación. “Una vez que llegas a aceptarlo y ves que aún estás viva, haces este clic. Ser médico me ayudó”, recuerda. Con ese cambio de mentalidad, empezó para ella una nueva vida y decidió que el tiempo que le quedase lo iba a dedicar a vivir plenamente, a hacer todas esas cosas que siempre había pospuesto. Se hizo una lista de deseos y empezó a cumplirlos. Uno de ellos era comprar una furgoneta, camperizarla y no parar de viajar.

Con  32 años, Odile fue diagnosticada de un cáncer de ovarios con metástasis: decidió que el tiempo que le quedase lo iba a dedicar a vivir plenamente
Totalmente recuperada, Odile ha encontrado un estilo de vida que no solo es anticáncer, sino que le da mucha felicidad. Fuente: IG

También se dio cuenta de que podía hacer cosas que mejorasen su situación o que, al menos, la ayudasen a sobrellevarla mejor. “Ya desde Hipócrates se hablaba de que la Medicina sea tu alimento y el alimento tu medicina: Mens sana in corpore sano”, explica. Odile llegó a la conclusión de que el paciente necesita un apoyo más personal durante la enfermedad y que la medicina convencional tiene un enorme camino por recorrer en este sentido. Las personas que están enfermas de cáncer “tienen miedo a la enfermedad, al dolor, a la muerte, al sufrimiento. Hay que abordar a los pacientes de manera integrativa y ayudarles a aceptar la enfermedad”, sentencia.  

La doctora empezó a observar a sus propios pacientes y a estudiar la evolución que habían tenido. También pasó largas horas navegando en PubMed (un portal online donde se cuelgan publicaciones científicas en inglés sobre diversos temas) y encontró muchas publicaciones al respecto de la prevención del cáncer, la alimentación y la práctica de ejercicio. Ella misma había hecho un postgrado en medicina preventiva y salud pública y nunca le habían hablado de aquellos estudios o centros pioneros. “A día de hoy la formación que se tiene sobre el poder del ejercicio, la alimentación y las emociones en el cáncer es muy limitada”, sostiene. Descubrió también que hay hospitales en EEUU (la clínica Anderson de Houston, por ejemplo) o Suecia que ofrecen a los pacientes de cáncer información sobre alimentación, clases de cocina y fomentan la práctica del ejercicio durante la enfermedad. En la actualidad, en España empieza a haber hospitales públicos en los que se está haciendo yoga en las unidades oncológicas. En alguno de ellos, existe el equipamiento para practicar esta disciplina, pero faltan los profesionales que puedan dirigir la actividad. “En Granada ya hay una unidad de Medicina Integrativa de Oncología», dice sonriente.

“Los pacientes de cáncer tienen miedo a la enfermedad, al dolor, a la muerte, al sufrimiento. Hay que abordarlos de manera integrativa y ayudarles a aceptar la enfermedad»
La Dra. Odile Fernández en la presentación de uno de sus libros acompañada por el Dr. Federico Mallo, en Vigo. Fuente: IG @ mi_nino_come_sano

Odile empezó a cambiar su alimentación, a hacer yoga, meditación y ejercicio. Decidió publicar un blog, Mis recetas anticáncer, para reflejar su experiencia, y fue recopilando información que acabaría siendo la base de sus distintos libros sobre alimentación y estilo de vida saludable.

Ella misma sigue a rajatabla las pautas básicas que recomienda para prevenir y/o sobrellevar mejor el cáncer.  En primer lugar, llevar una alimentación basada fundamentalmente en plantas: frutas, verduras, hortalizas, legumbres, de cultivo ecológico y local. Preferiblemente crudas o hervidas, tratando de evitar en todo lo posible freírlas. Básicamente, propone una dieta mediterránea equilibrada con aceite de oliva y aguacate, en la que se reduzca la carne, los azúcares y las harinas refinadas . En segundo lugar, intentar hacer ejercicio unas 4-5 veces a la semana, en su caso, suele alternar entrenamientos de cardio y de fuerza. Nos cuenta que la Medicina ha empezado a darle importancia al ejercicio a la hora de prevenir y sobrellevar mejor las enfermedades. E incluso la sociedad oncológica estadounidense lo considera parte del tratamiento oncológico, como un apoyo al tratamiento principal. Por ejemplo, hacen cardio antes de la quimioterapia porque reduce la inflamación del cuerpo y, según explica, esto hace que el tratamiento sea más efectivo. En su caso, al principio de la enfermedad no podía correr porque tenía metástasis ósea, pero cuando fue mejorando, consiguió correr una media maratón, que era uno de los retos que se había propuesto. También compitió en una categoría de triatlón para mujeres pacientes de cáncer o que ya lo habían superado, una experiencia muy emocionante para ella.  

Propone una dieta mediterránea equilibrada basada en frutas, verduras, hortalizas, legumbres, preferiblemente crudas o hervidas, en la que se reduzca la carne, azúcares y harinas refinadas
El deporte es fundamental para llevar un estilo de vida saludable y "anticáncer". Fuente: IG

En tercer lugar, prestar atención a la mente es esencial para sobrellevar la enfermedad: cuidar de nuestras propias emociones, disfrutar del presente y encontrar la paz mental. Para Odile también es fundamental no culpabilizar a otras personas a nuestro alrededor que se sienten mal con la enfermedad o que no consiguen apartar los sentimientos de tristeza o frustración.  Cada persona sigue su propio proceso y es necesario respetarlo

Nos cuenta que hay estudios que aseguran que más del 50% de las mujeres que sufren cáncer de mama se separan y, en muchas ocasiones, es su pareja la que las abandona. En su caso, tuvo la inmensa suerte de contar con el valioso apoyo de su marido y su hijo: “Mi hijo fue vital, fue mi motor de vida”, recuerda. Explica que ambos se raparon la cabeza cuando ella perdió su cabello por la quimioterapia. «Decían que eran los “pelones peleones”, nos cuenta con una sonrisa. En medio de ese amor y comprensión surgió el deseo de ampliar la familia. Odile tenía un ovario que no había sido afectado por la quimioterapia y, aunque era complicado, confió en la posibilidad de quedarse embarazada. ¡Y ocurrió! Sin embargo, su situación generó algunas dudas. Un médico llegó a preguntarle si pensaba continuar con el embarazo, dado que no sabía cuánto tiempo le quedaba de vida y probablemente no podría hacerse cargo de su bebé. Pero en aquel momento pensó que estaba viva y quería confiar en su curación. A los nueve meses, vino al mundo Iker. Un oncólogo le dijo que su hijo era un milagro. Un milagro que volvió a repetirse con su hija Eire, que ahora acaba de cumplir cinco años y juega feliz junto a sus hermanos.

“Mi hijo Nacho fue vital, fue mi motor de vida”. Odile no solo superó su cáncer de ovario, sino que tuvo dos hijos más 
"Mis hijos son mi motor, mi luz, mi refugio, mi vida", explica Odile. Fuente: IG

Odile trató de sacar un aprendizaje de su increíble experiencia y compartirlo con otras personas a las que les pueda servir de ayuda, ya que, según la Sociedad Española de Oncología Médica, el 45% de los cánceres se pueden prevenir. Siempre tuvo presente su lema: «Carpe Diem», «Vive el momento», especialmente desde que supo que quizá no le quedaba mucho tiempo. Hoy, feliz y llena de salud, nos anima a “aprovechar cada día y dar gracias por todas las cosas que tenemos hoy, disfrutar de lo que hay”. Esta es, sin duda, su mejor lección de vida.

Comments

  1. Dra.Odile,tiene previsto dar charlas de avances en tratamiento tos de cáncer de mama ? Ejem: Existe un sustituto de LOXIFAN que alargue la vida y perjudique menos ? Agradecida

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