Solo tiene 26 años, pero Sheila Avilés (Igualada, 1993) ya es una referencia del panorama nacional e internacional del trail running. 

Campeona de las Migas Run Skyrunning World Series en 2019, se impuso frente a 67 participantes de más de 25 países, un circuito de carreras de trail compuesto por 15 pruebas y un Sky Master final, destinado solo a los mejores del año. Además, es doble campeona de la Sky World Series de Skyrunning (consiste en correr entre montañas por encima de los 2.000 metros donde la pendiente supere el 30%). Un sueño cumplido que no esperaba alcanzar tan pronto:»Tenía ganas de realmente ganarme el título y creo que así fue porque estuve delante prácticamente en todas las carreras. Creo que ahí me consolidé como atleta de élite de trail running«. 

Con el cuenta kilómetros parado, de momento, la catalana se ha adaptado a su nueva vida entre cuatro paredes de una manera inmejorable. «Ahora estoy en una etapa de aceptación y respetando mucho todo lo que los sanitarios nos aconsejan», comenta sobre el confinamiento que, como gran parte del mundo, le está tocando vivir por la pandemia del COVID-19. 

Todos hemos tenido que reinventar nuestras rutinas en estos días, y más aún los deportistas de élite como Sheila: «Lo que más me ha afectado es no poder salir a la montaña a correr o entrenar«. 

Ese es su principal elemento, la montaña, es donde más ha notado el cambio en su entrenamiento: «A medida que han ido pasando los días me las he ido ingeniando mejor. He conseguido que me cedieran una cinta de un gimnasio de mi pueblo, gracias al Ayuntamiento de Santa Margarita de Montbuy». Sheila combina los ejercicios de cinta y bicicleta en casa, a falta de la montaña y el gimnasio.  

Lejos de desmotivarse, Avilés ve este cambio de rutina como una oportunidad para pulir defectos para los que antes no tenía tiempo, como el trabajo de fuerza (muy olvidado en el mundo del trail running), pero sin obsesionarse. «Hay que cuidarse y no pasarse con las cargas de entrenamiento porque te baja el sistema inmunológico y eso puede ser peor de cara al virus«. 

Todo bajo la atenta mirada de su entrenador, Andrés Arroyo, aunque sea a través del teléfono, y de su nutricionista, Toni Solá: «Estamos adaptando el plan nutricional a lo que está sucediendo, al momento», comenta la joven atleta. 

 
Sheila echa de menos entrenar en la montaña. Foto: iancorlessphotograpy

Su modo de entrenamiento ha podido dar un giro de 180 grados, pero no tanto su vida. Su rutina sigue siendo la misma: desayunar, comer, descansar, y volver a entrenar. Quizás por eso, Sheila siente que no ha sufrido un gran cambio en su día a día. «Ser deportista de élite te reduce mucho la socialización, porque prácticamente tu día a día es entrenar«. 

Pero al final, todos necesitamos un momento de desconexión, una vía de escape, y los deportistas no son distintos. Así que, aunque su rutina se vea mínimamente afectada, Avilés sí echa de menos los pequeños detalles: «Esos momentos que me ayudaban a desconectar de mi rutina, como ir a tomar un café con mis amigos o entrenar en el gimnasio; esos momentos para poder socializar ya no los tengo». 

Porque aunque la tecnología nos esté uniendo, no hay nada como el calor de los nuestros. Sheila está convencida de que cuando todo esto pase, vamos a saber apreciar más las cosas. «Vamos a valorar mucho más ser libres, la naturaleza, a la gente que tenemos realmente a nuestro lado, los besos, las caricias…» ,al final del día no te llena lo mismo recibir un mensaje que abrazar a los tuyos. 

Aún así, Avilés afronta estos días con todo el positivismo posible y está segura de que va a salir reforzada: «Creo que voy a poder reforzar mi capacidad mental, o mis puntos débiles como mi capacidad aeróbica». Ya tiene la mira puesta en el 2021, donde piensa volver más fuerte que nunca. 

Mientras, encuentra un refugio en la música y la escritura, una faceta que está empezando a compartir con sus seguidores: «Cuando estoy mal o por el contrario, muy feliz, me gusta escribir para saber lo que realmente siento», nos confiesa.

Para Sheila la salud mental es muy importante. Fuente: Instagram.

Este parón está consiguiendo que muchos reseteemos y nos paremos a pensar en qué va a ser de nosotros de aquí a un tiempo. Hemos aparcado las agendas para centrarnos en lo importante, y en esa incertidumbre puede que Sheila haya encontrado su camino: «No sé qué va a pasar el año que viene. No sé ni si quiera si se volverá a hacer La Copa del Mundo porque hay muchas carreras que se van a aglomerar y va a ser difícil -y añade- me gustaría seguir disfrutando del deporte, de la naturaleza y, quién sabe, a lo mejor estoy viviendo entre montañas». 

En estos días está tocando una limpieza a fondo de cajones y armarios, pero también de recuerdos. Avilés nos cuenta emocionada cómo nació su proyecto Beyond Forget Your Limits en 2017, de la mano de su entrenador, Andrés Arroyo y David R.Magallón: «Estaba entrenando gente y decidí aparcarlo un poco porque no tenía tiempo. Veía que mucha gente quería entrenar conmigo, y de ahí surgió un poco la idea de los entrenos online con Beyond». 

Una iniciativa para conseguir un equilibrio de cuerpo y mente desde nuestros hogares. La atleta nos aconseja que nos fijemos objetivos reales: «Si te centras en cosas que no puedes controlar al final te vas a desmotivar». 

Esa determinación y concentración han sido algunos de sus grandes aliados para poder imponerse en tantas y tantas carreras. Lo importante es mantener a raya los nervios: «Si te quedas anclado en los pensamientos negativos no te van a dejar rendir ni avanzar bien. Cuando llego a una competición intento relajarme y disfrutar», confiesa.

 

Sheila con su entrenador, Andrés Arroyo. Fuente: Instagram.

Sheila ve el deporte como una vía de escape, de conectar consigo misma: «El deporte me ayuda a conocer un poco más a Sheila por dentro. Me relaja». Por eso, más allá de los trofeos, le gustaría ser recordada como una persona sencilla y familiar. 

Confiesa que su año más dulce fue el pasado, detrás de todo el esfuerzo llegaron los triunfos y su trabajo se hizo visible. En ese sentido, agradece iniciativas como Sportfem. «Todavía existen desigualdades entre hombres y mujeres. Eso poco a poco se va reduciendo gracias a medios como Sportfem que ayudan a dar más visibilidad a la mujer»

Sheila no quiere colgar las zapatillas, pero tampoco encasillarse, simplemente intenta seguir mejorando como deportista: «Al final lo que más ilusión me hace es poder ser una atleta constante y estar mucho tiempo dando guerra arriba más que hacer un año bueno y luego desaparecer«. 

Aunque echando un vistazo a su palmarés cuesta creer que vaya a desaparecer pronto. Igualmente, Avilés seguirá dejando huella, tanto en el terreno de campo como en los corazones y mentes de quienes la ven y reconocen como una atleta triunfadora y una persona de valores. Toda una inspiración. 

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