Con treinta años, la vida de Sara de Piniés (Madrid, 1974) cambió para siempre. Tras una complicada operación a la que se sometía para frenar un cáncer, perdió completamente la visión de ambos ojos.

A raíz de este infortunio, nuestra protagonista se aferró al deporte para enamorarse otra vez de la vida, esta vez con un sentido menos. “El mejor mensaje que puedo enviar es que la vida no se acaba con la pérdida de visión.”

Una vez asumida su nueva situación, el desafío era aprender a desenvolverse de manera independiente. Con ayuda del proceso de rehabilitación adaptado a personas con una discapacidad visual grave de la ONCE, Sara ha vuelto a tomar el control de su vida, sorteando los obstáculos del día a día y reconquistando sus actividades cotidianas.

Y es que, desde que perdió la vista, Piniés ha despuntado en horizontes que nunca se planteó explorar. Es conferenciante en charlas motivacionales y está estudiando Filología Inglesa en la Universidad Complutense. En el plano deportivo, brilló con luz propia como judoka, llegando a ser paralímpica en los Juegos de Pekín 2008.

 

“Considero que los límites se los debe poner cada uno, en mi caso he hecho cosas que ni me habría planteado antes de perder la vista”
 

En su tiempo libre, Sara puede disfrutar de películas, series, libros o viajes, gracias a los avances tecnológicos, que han abierto un abanico de posibilidades para las personas ciegas. “La tecnología es clave en mi día a día, tanto mi reloj como mi lavadora o mi portátil hablan. Los nuevos programas accesibles me permiten acceder sin problemas a una página web o a escribir un tweet.”

Sara ha practicado numerosos deportes, con y sin vista, entre ellos esquí, judo y golf. “El deporte te facilita la vida, tanto en el plano físico como en el psicológico. Recomiendo a todo el mundo hacer algún tipo de deporte, aunque sea solo saltar en clases de zumba. Eliminas estrés y mejoras agilidad y capacidad cardiaca. Ya se sabe, quién mueve las piernas mueve el corazón.”

Gracias a su resiliencia y determinación, nuestra luchadora ha ganado la fortaleza interna de saber que no hay nada que pueda quitarle las ganas de vivir. Sara es todo un ejemplo de superación y, a través del deporte, se ha convertido en la mejor versión de sí misma, inspirando a todos los que tienen el placer de escucharla.

¡Hasta pronto Sara! Desde Sportfem te agradecemos enormemente tu amabilidad y predisposición.  

Sara durante su entrevista en las oficinas de Sportfem.

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